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entrevistas / CHILE

abril 2008

Juan Pablo de Gregorio

1. La Tipografía ¿va a salvar al mundo?

No. Pero perfectamente puede hacer la vida un poco más feliz.
Hace algunos días, diseñé un híbrido de tipografía gótica de letritas para una polera, y fui al centro de impresión para que me lo estampen. En ese mismo momento, en paralelo, un tipo de una barra brava chilena, gordo, alto, intimidante, estampaba también su camiseta con un texto algo así como "los infernales".
A el no le cabía en la cabeza que "los infernales" estuviera escrito con arial y "Letritas" estuviera con un híbrido gótico lleno de puntas y agresividad. Entonces, tomó su camiseta, pagó el estampado y se fue triste. Nadie me saca de la cabeza que su angustia no era por la calidad de la atención, ni por el trabajo bien o mal hecho del centro de estampado.
Su angustia era sencillamente, porque la tipografía que ocuparon no representaba lo que su apariencia mostraba.
Digamos que la tipografía no salvará al mundo, es más, si todo estuviese escrito con Arial, no habría ni menos muertes, ni menos hambre, pero caramba que sería aburrido el mundo.

2. Juan Pablo y la Tipografía, ¿cuáles son los momentos "culminantes"?

La verdad es que hay un montón de momentos culminantes, cada uno de ellos tiene su belleza y lo sé disfrutar por lo que realmente vale. Y es que desde chico siempre he sentido que he estado ligado al diseño de tipografías, tanto directa, como indirectamente.
Por ejemplo, el hobby mi papá era ser pintor de letreros, pero no de estos geniales carteles de micro con tipografía espontánea, sino que él era de estos tipos que hacen verdaderas obras de arte y con pincel en mano pueden hacer que un afiche de cine quede idénticoal original, pero de 3 metros, a puro brochazo. Y para eso, no se ocupan tipografías espontáneas, sino que ocupas helvetica, trajan y todas las de los catálogos de mecanorma y letraset (en esos tiempos).
Entonces cuando le pedía un molde de letra, me entregaba sólo un par de trazos: "De la E, sacas la F, la I, la L, la H. Si juntas la E con la O, sacas la D. De la O también sacas la C, la y Q. De la B sacas la P, la R, la S... y así".
Creo que entender la tipografía como una sumatoria de trazos me ha sido fundamental para que hoy pueda producir tal vez el triple más rápido de lo que hubiese podido hacerlo con el método convenional. Es por eso que en Letritas el tema de la sistematización es tan recurrente. Me fascina, y a veces siento que para muchos es un boom.

Sin embargo creo que viví un momento muy especial, cuando vino Andre Gürtler a Chile. Yo era sólo un estudiante, y como era de los pocos en Chile que estaban diseñando tipos, me dieron la oportunidad de corregir con él.
El miró mi tipografía y me corrigió cada uno de los caracteres, con una paciencia y pasión que sólo te dan los años. Lo hizo uno por uno, y todos mirando atentamente, sorprendidos. El encontraba que estaban mal cada uno de los trazos que yo había hecho, y me propuso en cada uno de ellos una solución. Claro, a esas alturas me salía más fácil empezar de nuevo que arreglar lo inarreglable. En ese momento, cuando el ícono de la vieja escuela me corregía con sabiduría, me di cuenta que quería ser como él y saborear la forma como el la disfrutaba.

Y creo que el último momento culminante (porque podría pasar toda mi vida agradeciendo a cada uno de los que me han ayudado en ésto), es cuando me lancé con Letritas. Un día de aburrido me puse a escribir artículos de tipografía. Escribí un par y se los mostré a unos amigos para que me dieran su opinión. La opinión generalizada fue que estaban muy bien y se los empezaron a mostrar a sus otros amigos y fue una bola de nieve. Empezó a comentar los artículos gente que yo ni conocía y al cabo de un mes la gente donde me veía me felicitaba por el blog. Gente de México, de España, de Argentina, de todas partes comentaba, y yo no entendía cómo un tema tan complejo, de tanta sabiduría acumulada durante tantos siglos como la tipografía, pudiera ser disfrutada incluso con un relato tan informal. Al cabo de algunos meses me di cuenta que no había vuelta atrás con Letritas, y que se tenía que transformar obligatoriamente en el proyecto de mi vida.

3. ¿Cómo haces una tipografía? ¿por dónde empiezas?

Empiezo por la necesidad. Por lo general la gente no usa bien la tipografía, no sabe elegirlas o tiene muy poca sensibilidad. Entonces cuando veo un mal diseño con una tipografía mal escogida, me quedo pegado mirándolo y haciendo el juego mental de qué necesita para que quede bien. Los malos diseños los analizo con una calma que la gente no entiende mucho. ¿Qué pasa, por qué no está bien como el de al lado? ¿Será una cosa de un peso, de altura x a lo mejor distinta, una condensación, un eje de inclinación tal vez, o bien, ciertos rasgos que hagan parecer a la letra un poco más atractiva, más protagonista?.
Todas esas conclusiones se quedan guardadas y llegan fresquitas a mi casa.
El concepto se empieza a revisar en el computador, él te da todas las facilidades, que le pones un serif, que le sacas un serif, que le cambias la curva, no, le das un quiebre para que se vea más cool, no mejor curva, la haces un pelito más gorda. No, otro poquitito, y que el terminal sea el mismo que el punto de inicio.
Luego partes diseñando las letras que resuelvan la mayor cantidad de formas posibles. Se supone que se necesita saber luego qué altura de la ascendente vamos a tener, la altura de la x, la de las mayúsculas y la altura de las descendentes. Necesitamos ver cómo serán las astas, las letras curvas, las diagonales, y las de curva diagonal. También necesitamos testear cómo van a funcionar los serifs, los contrastes, y la angulatura. ¿Las contraformas serán cerradas, abiertas, o semiabiertas, o semicerradas?, ¿Serán con corte recto, corte diagonal, de gota, de lágrima, de pincelada?. ¿Será de trazo orgánico, recto, híbrido, caligráfico, grunge, etc.?.
Todo eso se revisa in situ en el computador, jugando al ensayo y error, hasta que ya no te puedes seguir equivocando. La idea es que te equivoques lo menos posible también, por eso este tipo de decisiones deben tomarse entre no más de 4 o 5 caracteres.
Luego, con las decisiones ya tomadas, viene una etapa de volcado. Aquí uno produce, produce, produce hasta dejar lo más avanzado posible y se empiezan a hacer pruebas en impresora láser. Aquí también uno le suele mostrar la tipo a los amigos en flickr para ver si metió la pata en algo. Por lo general nunca es tan así, así que se programa el espaciado y el kerning, y ya. A rockanrollear.

4. En qué estás trabajando actualmente ¿podemos ver algo? ¿nos cuentas un poco?

Ahora estoy dedicado a pequeños trabajos como independiente, más que nada diseños de infografías, pero lo que más me ilusiona sigue siendo el diseñando tipografías.
Siento que la tipografía es un mundo fascinante en que cada día voy entendiendo más y más su funcionamiento y su construcción.
De momento acabo de terminar una tipografía llamada Comalle. El principal atractivo de esta es que sus contraformas juegan sensualmente con sus rudos y gruesos trazos. Se supone que está lista para ser vendida y sólo está esperando el vamos de la compañía.
Paralelamente tengo algunos proyectos por terminar, que se me han hecho eternos y quiero sacarlos luego para quedar despejado y con la conciencia tranquila para hacer algo mucho más trabajado, tal vez una de texto, tal vez no. Prefiero vivir el día a día, tal vez se me ocurra una locura de esas que no puedan esperar.
Yo creo también que se puede venir una superfamilia, pero para eso tengo que aprender mucho más de computación. Pero ganas no me faltan.
Lo demás, prefiero que siga siendo sorpresa.

 

(cc) Tipografía Montevideo 2008 // Juan Pablo de GregorioCreative Commons License

 


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