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notas

Sobre el método de diseño tipográfico

Muchas de las ideas aquí expuestas son producto de charlas con colegas diseñadores de Uruguay y del exterior, con alumnos, con profesores; de recibir críticas constructivas durante el desarrollo del proceso de diseño —este mismo— que utilizamos para la realización de la tipografía Económica condensada.

Hay diseñadores que dibujan la letra a mano, en programas específicos de diseño de tipografías, en progaramas de dibujo vectorial. Dependiendo un poco más del proyecto específico algunos parten de unas pocas letras en general diseñadas con anteriodidad para otro trabajo, los que siguen una secuancia alfabética, los que siguen una secuencia genealógica...
Y estas posibilidades aquí nombradas refieren a unas pocas variables dentro de la cantidad que toman partido en el diseño tipográfico.

Sólo hace pocos años que contamos —en el continente— con grupos de diseñadores que actuan en conjunto (al menos en duplas) para el desarrollo de tipografías, o para la evaluación y puesta en común de trabajos individuales.

Esta relativa soledad del diseñador tipográfico es uno de los dos aspectos que ha determinado la diversidad de metodologías de trabajo. El otro aspecto es la carencia de planes de estudio asentados que desarrollen esta disciplina.

Estos vacíos nos dan la libertad de proponer/nos —a todos— metodologías de trabajo que de alguna manera vengan, al menos, a organizar los debates en torno a la producción tipográfica.

MÉTODO

1. DidÁctica

Una de las dimensiones que una metodología de diseño tipografico debe incorporar es la didáctica. No como una cuestión de enseñanza, sino como una cuestión de aprendizaje para el propio diseñador. Y esta dimensión didáctica debería nutrirse no solo de aspectos técnicos vinculados con la práctica adquirida al hacer. Sino más bien debería enriquecerse con los aportes de la mayor cantidad de colegas que puedan acercarse al trabajo.

Estos aportes serán más benéficos cuando más tempranamente participen del proceso. Y será bueno que lo acompañen a lo largo de todo su desarrollo.

El pensar el diseño de un tipografía en sí, como el medio para aprender a hacerlo —y en forma colectiva, al menos virtual— podría derivar en tres consecuencias: a) generar múltiples espacios de discusión tipográfica, referidos específicamente a la creación; b) por acumulación podría generar una metodología propuesta, acordada y perfeccionada por un colectivo regional; y c) animar a más personas a iniciarse en esta disciplina.

Del mismo modo incorporar el aprendizaje y la puesta en común como parte del método vendría a intentar suplir las carencias formativas —al menos parciales— que puedan existir en el vasto universo de conocimientos relacionados al tema.

Además, el compartir experiencias, y para nosotros esperiencias vinculadas a lo tipográfico es bello en sí mismo.

2. Objetivos

Es necesario que la tipografía a diseñar sea para algo, para satisfacer una necesidad específica. Esta satisfacción regirá de forma objetiva todas nuestras decisiones, evaluaciones, etc. Más aun, si decidimos incorporar el intercambio colectivo al método será indispensable definir y comunicar este contexto creativo para que los aportes resulten aplicables, útiles.

Esta especificidad tipográfica nos brindará determinados aspectos —variables— que predefinirán a grandes rasgos la tipografía (p. e.: si esta debe ahorrar espacio, si debe verse bien en pantalla, etc.)

3. CreaciÓn

3.1. El primer paso en la visualización de la tipografía implica plantear los lineamientos estructurales generales como son sus relaciones base/altura, gruesos/finos, ascendentes/equis/descendentes, mayúsculas/minúsculas, etc.

3.2. Luego hay que definir la forma en qué se unirán las rectas entre sí, las rectas con las curvas, la modulación de las curvas, el eje.

3.3. Luego diseñamos la n minúscula. En esta letra se manifiestan claramente muchos aspectos de la gama serial, incluso de forma mensurable, al punto que se utiliza para definir si una tipografía es normal en cuanto a su ancho (condensada, normal, expandida), en cuanto a su intensidad (ligth, normal, bold), etc.
Además en esta letra se manifiestan también las verticales, las horizontales, el eje, la modulación, serif inciales y finales (si los hay).
También es la letra que suele utilizarse para iniciar una secuencia genealogica de diseño de letras, esto es ir diseñando aquellas que quedan, inicialmente y en gran parte, predefinidas por su antecesora, por ejemplo, muchos aspectos de la h quedan definidos al hacer la n. Lo mismo ocurre con la m, etc.

3.4. Si bien la experiencia y el conocimiento pueden adelantar —parcialmente— esta etapa al momento en que se diseña cada signo, en general se toma al alfabeto completo como un todo pasible de las primeras correcciones ópticas. Las correcciones ópticas buscan, básicamente, corregir aquellos aspectos que, aunque geométricamente correctos, se perciben inapropiados, por ejemplo los tamaños de las letras curvas o triangulares, el grosor de las astas horizontales, etc., etc.

3.5. Tan importante —o incluso más— como definir la forma de las letras es definir el espacio entre ellas. Llevará más tiempo ajustar el track y el kern que dibujar los glifos. Existen algunas tablas que pueden orientarnos en cuanto a ralaciones de espacio generales, por ejemplo, una vez más, partiendo de la n minúscula.

3.6 y 3.7. Luego se suceden repetitivamente las etapas de verificación en uso y corrección. Es decir, someter a la tipografía frente a aquellas necesidades definidas al comienzo, y ponderar el grado de satisfaccción que genera la misma.

Hay correcciones de tal magnitud que pueden implicar el volver a plantearse alguna de las etapas anteriores. En esos casos lo mejor es retroceder —incluso hasta el principio— y volver a empezar. Tal vez más de una vez.

3.8. Sorteadas las etapas de verificaión y corrección es conveniente realizar una corrección más, centrada en aspectos puramente técnicos de la tipografía digital (ubicación de nodos, tangencias, etc.). Muchas veces en la realización de corrección sobre corrección hace descuidar los aspectos puramente técnicos que hace a la optimización de la tipografía y no necesariamente a su visualización.

4. DistribuciÓn

Todo este trabajo debe ser utilizado. Obviamente aquí entran en juego variables económicas, pero es muy entendible —pensamos que también compartible— que la Tipografía de la región crecerá de la mano de su uso, más que de su diseño.

Conclusiones

Esta metodología propuesta nos obligaría a generar algunos cambios —algunos ya han empezado—, los más destacables de ellos son los relativos a generar los espacios de discusión necesarios para llevar a cabo las colaboraciones colectivas. El otro gran cambio que conlleva —o al que convida— es el de animarse a mostrar los procesos, los errores, las dudas: en una disciplina tan falta de bibliografía —sobre todo en castellano— no es fácil encontrar caminos ante las complejidades.

Es un método de diseño tipográfico. Uno solo. Uno más.

por Vicente Lamónaca

 

(cc) Tipografía Montevideo 2008 Creative Commons License

 


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